Capítulo II

Hasta ese día mi abuelo vivía solo en la casa de cal junto al faro. Al menos una noche por semana subía a ver a mi padre, y entre giro y giro de la señal luminosa le pedía que olvidara los viejos rencores y se trasladara de nuevo al hogar familiar. El orgullo le había impedido aceptar la propuesta; pero cuando mi madre y él se dieron cuenta de que la única solución era colgar la cuna del techo regresaron a la casa de cal. Por supuesto, la decisión no fue inmediata. Pasé dos noches durmiendo como si fuera una lámpara, y cuando al tercero se dibujó una grieta en el techo, comenzaron a empaquetar sus cosas.

Comentarios » Ir a formulario


Autor: astracan

La luz de tu faro alumbra una historia que merece la pena ser contada. Sigue, tendrás en mi una fiel seguidora.
La espuma de mar,su murmullo sonoro,me acompañan.

Fecha: 11/05/2005 01:01.



Autor: Lidia

Gracias, Astracán (espero haber escrito bien el nombre). Cualquier estímulo para continuar es de agradecer; intentaré estar aquí un ratito cada día.

Fecha: 11/05/2005 09:10.


gravatar.com
Autor: gonzalo

Este faro promete traer un buen personaje Lidia, me gustan estas tres primeras partes.

Fecha: 16/05/2005 10:37.


Añadir un comentario




No será mostrado.






Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.