Capítulo II
Hasta ese día mi abuelo vivía solo en la casa de cal junto al faro. Al menos una noche por semana subía a ver a mi padre, y entre giro y giro de la señal luminosa le pedía que olvidara los viejos rencores y se trasladara de nuevo al hogar familiar. El orgullo le había impedido aceptar la propuesta; pero cuando mi madre y él se dieron cuenta de que la única solución era colgar la cuna del techo regresaron a la casa de cal. Por supuesto, la decisión no fue inmediata. Pasé dos noches durmiendo como si fuera una lámpara, y cuando al tercero se dibujó una grieta en el techo, comenzaron a empaquetar sus cosas.
09/05/2005 23:47 Enlace permanente. Tema: Autobiografía ficticia.
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Autor: astracan
La luz de tu faro alumbra una historia que merece la pena ser contada. Sigue, tendrás en mi una fiel seguidora.
La espuma de mar,su murmullo sonoro,me acompañan.
La espuma de mar,su murmullo sonoro,me acompañan.
Fecha: 11/05/2005 01:01.
Autor: Lidia
Gracias, Astracán (espero haber escrito bien el nombre). Cualquier estímulo para continuar es de agradecer; intentaré estar aquí un ratito cada día.
Fecha: 11/05/2005 09:10.
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Autor: gonzalo
Este faro promete traer un buen personaje Lidia, me gustan estas tres primeras partes.
Fecha: 16/05/2005 10:37.
