Mudanzas

Cuatro años en la blogosfera, escribiendo desde varias lunas y al paso del ciempiés... Hora de mudar y cerrar voces antiguas. Poco a poco.

31/08/2008 21:15 Autor: desdelaluna. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Capítulo IV

El abuelo cayó enfermo una mañana de junio. Guardó sus gafas en el cajón de la mesilla, se metió en la cama y no volvió a salir. Yo le visitaba cada día; nunca hasta entonces habíamos hablado tanto. Era el único que no me trataba como a una niña de ocho años. Él me contaba historias sobre otros fareros, a los que prometí visitar cuando fuera mayor. Yo rezaba cada noche para que aguantara con vida hasta la fiesta de la virgen del Carmen, pensando que entonces llegaría el milagro capaz de salvarle. Una vez curado, me ayudaría a construir mi propia barca y juntos descubriríamos aquel mundo oculto tras el horizonte.

El abuelo se marchó para siempre el 16 de julio. Dicen que lo enterraron bajo una de las cruces blancas que desde un promontorio vigilan el mar. Yo creo que se lo llevaron los marineros en una barca, y que me espera más allá de los límites del mapa.
18/05/2005 18:01 Enlace permanente. Tema: Autobiografía ficticia. No hay comentarios. Comentar.

Capítulo III

Aquella casa estaba llena de ventanas, y el azul del mar inundaba las habitaciones. Me puse de pie por primera vez para ver el horizonte sin necesidad de que me levantaran en brazos; según cuenta mi madre, era la única forma de hacerme callar. En mis primeros años de vida podía pasar horas mirando aquel horizonte que imaginaba plano y casi infinito, que podía navegarse hasta el fin del mundo. Cuando supe que había muchos faros como el nuestro, pensé que marcaban el paso a otra dimensión; tal vez a un lugar donde convivían pasado, presente y futuro. A un universo donde cualquier cosa era posible.

Crecí detrás de aquellas ventanas, soñando con el momento en que, pilotando uno de los barcos de colores atados en el puerto, navegaría por un mar en calma durante semanas hasta llegar al lindero del mundo conocido.

Capítulo II

Hasta ese día mi abuelo vivía solo en la casa de cal junto al faro. Al menos una noche por semana subía a ver a mi padre, y entre giro y giro de la señal luminosa le pedía que olvidara los viejos rencores y se trasladara de nuevo al hogar familiar. El orgullo le había impedido aceptar la propuesta; pero cuando mi madre y él se dieron cuenta de que la única solución era colgar la cuna del techo regresaron a la casa de cal. Por supuesto, la decisión no fue inmediata. Pasé dos noches durmiendo como si fuera una lámpara, y cuando al tercero se dibujó una grieta en el techo, comenzaron a empaquetar sus cosas.

Capítulo I

Nací una mañana a principios de agosto, hace ya veintiocho años. Mi madre sacaba brillo a la lámpara del faro en el que vivíamos, y mi padre dormía en la planta baja. Subida en una silla, el brazo estirado hacia el exterior para limpiar los churretes de las gaviotas en el cristal, tuvo de pronto la certeza de que iba a dar a luz. Bajó despacio de su pequeño pedestal. Contó las escaleras que le quedaban para llegar hasta mi padre, y cuando calculó que la distancia era suficiente, se puso las manos junto a la boca a modo de bocina e imitó la sirena de una barco, tal como habían convenido. En menos de tres minutos estaban subidos en el viejo descapotable,rezando para que el único doctor que había en el pueblo estuviera disponible.

Abismo

Estoy a un paso

Del lugar donde no existe ya nada

Ni lenguajes
ni poemas
ni miradas
ni siquieras

Estoy a un paso
de vivir
de sentirme
de volverte
de mirarme

Estoy a un paso
del dolor
de la duda
tu caricia
mi mañana

Estoy a un paso
de un otoño
donde ya es invierno

Qué manera de buscarnos

(Este poema también pertenece a mi cocina literaria, lo escribí hace tiempo)
17/04/2005 21:49 Enlace permanente. Tema: Sensaciones. Hay 3 comentarios.

El legado

Escorial.jpg"Es difícil que quien ama la vida pueda también amar la muerte;
(...) difícil es también que quien ama el arte pueda amar
la antítesis de la creación que es la muerte"
Carlos Fisas: La leyenda negra de Felipe I


El rey se apoya en su asistente para echarse en la cama. Éste abre la ventana interior que permite ver el altar y se retira. El sonido del órgano inunda la cámara; el monarca trata de concentrar su mente en él para librarse de los cristales que parecen agujerearle la pierna a cada momento.

Hace tres años vio colocar la última piedra del monasterio, cumpliendo así el sueño de su padre. Guarda el luto por su hijo Carlos, por las mujeres a las que amó, por la sabiduría perdida tal vez para siempre. Por su padre: desde la cama puede ver el lugar donde reposa, justo bajo los pies del sacerdote. Un lugar cercano al que dentro de poco acogerá por fin sus huesos cansados.

Se incorpora para sacar de la mesilla un puñado de manuscritos arrugados que ha llegado a aprender de memoria. Cierra los ojos y pasa la mano por el papel, visualizando el trazo firme con que su padre le confió, cuando tenía dieciséis años, que un monarca debía ser amigo de la justicia. “Nuca hagáis nada bajo el impulso de la ira. Sed afable y amable en el trato, escuchad los buenos consejos, pero guardaos de los aduladores como del fuego”.

Una carta parecida a la que hace años escribió a su hijo, que tal vez la quemó en alguna chimenea. Lejos de comprender aquello por lo que abuelo y padre lucharon, ha llegado incluso a tacharlo de hereje. Casi como la Inquisición, con quienes las peleas han sido cada vez más duras. Su empeño por controlar las creencias ha terminado con la unión entre Oriente y Occidente, indispensable para lograr la comprensión del universo. Pero gracias a la tenacidad del arquitecto y al apoyo de un sacerdote, el monasterio guarda para los siglos venideros la armonía del Templo de Salomón.

Apenas puede caminar; del brazo de algún asistente, recorre los pasillos del monasterio pensando si tanta gente merecía morir en la hoguera. A veces se apoya contra el muro y pide otra oportunidad, para remedar aquellas cosas en las que ha podido equivocarse; tantas guerras para mantener un imperio que no podrá sostenerse mucho tiempo.

Siendo muy niño comprendió Felipe lo que debía significar aquel monasterio. Ha paseado por el bosque hasta que su pierna le ha impedido caminar sin ayuda. Desde el lugar que le permitió contemplar la construcción del edificio, ha sentido la energía de las piedras; cada una de ellas cuidadosamente elegida y tallada en las canteras. Mientras el órgano llena la estancia con una melodía triste, el último rey de Jerusalén reza, sin prestar atención al sacerdote, porque alguno de los siglos venideros escuche de nuevo el verdadero mensaje de Dios, arquitecto del mundo.
17/04/2005 21:45 Enlace permanente. Tema: Microrrelatos. Hay 4 comentarios.

Lenguaje perdido

Tengo un sobrino de once meses que habla mucho; lo que pasa es que los demás somos torpes y no le entendemos. Dice un buen amigo que habla en un lenguaje mágico, al que sólo tenemos acceso cuando somos pequeños y cuyos códigos olvidamos a medida que nos hacemos mayores. Tal vez sea ese lenguaje el que buscamos al escribir, aquel capaz de conectar con el misterio de todas las cosas.

Comprendo la desesperación del pequeñajo cuando habla y habla, nos señala con el dedo suplicante y amenazante a la vez porque no le comprendemos; lo mismo me pasa cuando escribo la misma frase de cien formas distintas sin conseguir expresar lo que quiero.
04/03/2005 22:15 Enlace permanente. Tema: Desde la luna. Hay 8 comentarios.

Escribir

Guardo las palabras en un baúl de roble,
como pergaminos amarillos que se rompen al tocarlos.
Lo que he sido en cada instante
está escrito en esas hojas.
Cada vez que lo abro
y soy un cuento
o desenredo un poema,
copio algo de mí que se quiebra para siempre.
25/02/2005 21:42 Enlace permanente. Tema: Escribir. Hay 2 comentarios.

Año de nieves...

Madrid.jpgQue a cada uno le traiga (o le conserve) sus más preciados bienes.
24/02/2005 21:50 Enlace permanente. Tema: Desde la luna. No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]